Educación para Adultos

 

Comentarios sobre la Torá del Canciller Schorsch
                (Seminario Teológico Judío de América)

 

VAIEJI 5764
Bereshit - Génesis 47:28 - 50:26
10 de enero 2004 - 16 de Tevet 5764

Por el Rabino Dr. Ismar Schorsch,
Rector del Jewish Theological Seminary

Traducción de Martha Lichtenstein



Aunque el nombre de la parashá de esta semana es Vaiejí (y Jacov vivió) trata en su totalidad sobre la manera en que Jacov murió. A pesar de esto, el nombre no es inadecuado: la manera en que encaramos el comienzo inevitable de la muerte tiene un profundo impacto en la conducta de nuestras vidas. De esta forma, la historia de la muerte de Jacov ha hecho surgir un manantial de sabiduría midráshica sobre la vida y sobre la muerte.

La función del midrash es asistirnos a comprender el texto bíblico. Colectivamente, el midrash es un vasto receptáculo de interpretación rabínica, un monumento a la centralidad de la Biblia en la conciencia judía. Todo es apto para la exégesis, hasta la paginación del texto en el rollo de la Torá que leemos en la sinagoga. Nada inusitado escapa al ojo avizor del comentarista midráshico.

Tal como está escrito en el rollo de la Torá, Vaieji sigue directamente a la última palabra de Vaigash, la parashá de la semana anterior, sin ninguna interrupción en el texto en hebreo. Las parashot siempre se separan por un espacio intermedio de nueve letras, si ambas acaban y comienzan en la misma línea (llamado stumá o espacio cerrado) o un espacio abierto que finaliza la última línea de la parashá anterior, cuando la nueva parashá comienza en la línea siguiente (llamado petujá o espacio abierto en un extremo). Para captar completamente lo que he dicho, ¡Quizás necesitarías una aliá a la Torá! En nuestro caso, las dos parashot son contiguas, separadas solamente por el espacio de una letra, una pesadilla para quien no tiene experiencia en leer Torá.

Para la mente midráshica, este arreglo transmite una sensación de pérdida. "¿Por qué es ésta la única parashá en la Torá que está sellada herméticamente?" La pregunta provoca tres concisas conjeturas. Primero, la muerte de Jacov marca el comienzo de la esclavitud de sus descendientes. La ausencia de espacio sugiere un proceso de restricción, confinamiento y opresión. Hasta puede ser que el decaimiento gradual hacia el abismo se inició con una dilución de la intensidad espiritual. La partida de Jacov presagió una erosión de la determinación interior que multiplicó la vulnerabilidad de Israel.

En segundo lugar, Jacov intentó compartir con su familia cuando ocurriría la redención final, pero halló su visión bloqueada. La eliminación del espacio connotaba la pérdida de la visión. La proximidad de la muerte no aprovechó los manantiales de sabiduría sobrehumana. En verdad, esta opinión sostendría que estamos mejor encarando el presente que especulando sobre el futuro.

Finalmente, las aflicciones del mundo fueron las que en realidad se ocultaron de la visión de Jacov Este juego de “satum” (encerramiento) produce otra suave crítica. La tranquilidad del retiro de Jacov en Egipto puede haber significado los mejores años de su vida turbulenta, pero se volvió insensible al desdichado estado de la humanidad. Su recompensa acarreaba consigo el germen de su propia ruina. En resumen, cada una de las perspectivas de nuestro midrash transformaron la paginación en tristeza. (Bereshit Rabah 96:1).

El Zohar, que es midrash instruido por la Kabalá, captó una rareza de estilo al comienzo de nuestra parashá. El texto cambia extrañamente de Jacov a Israel. En el verso inicial leemos: " Vivió Jacov diecisiete años en la tierra de Egipto", mientras que en el siguiente verso leemos: " Y cuando se aproximaban los días de la muerte de Israel" (47: 28 – 29). Es decir, al hablar de la vida del patriarca la Torá usa el nombre Jacov, pero a su muerte le llama Israel. Además, en el segundo verso, tanto el sujeto como el predicado están en el plural ( literalmente, "cuando se aproximaban los días de la muerte de Israel ") lo que no tiene sentido. Una persona expira en un minuto o en una hora, no en el curso de muchos días.

A lo que el Zohar responde que el plural "días" significa algo totalmente diferente. Cuando Dios desea recobrar nuestra alma, los días que hemos pasado en la tierra ascienden para ser juzgados. El momento en que estos días son reunidos ante Dios es el momento en que el aire que respiramos es retirado de nosotros y devuelto por Dios a su fuente divina.

Cuán afortunados, por lo tanto, son los justos, cuyos días se dice que "se aproximan" a Dios sin tacha, ni un día excluido por estar mancillado por pecado. Es por esta razón que las Escrituras usan el verbo "aproximar" con los justos, recalcando que sus días literalmente se aproximan a Dios sin impedimentos.

Pero ay de los malvados, para quienes el verbo "aproximar" no se usa nunca. ¿Cómo es posible? Todos sus días están impregnados de pecados. Esa es la razón por la que no se atreven ni siquiera a aproximarse a Dios. No se los llama ni se los juzga, simplemente se los deja perecer, por lo que las Escrituras dicen: "Los caminos de los malvados son pura oscuridad; ignoran qué los hará tropezar (Proverbios 4: 19 ).

Y ahora pasamos de lo general a lo específico. Esta es la razón porque las Escrituras declaran, en el caso de Jacov, que "los días de Israel se aproximaron". Sin tacha, estos días eran dignos de aproximarse a Dios directamente. Ellos abundaban en alegría y perfección. Para probar el punto con más fuerza aún, la Torá elige usar el nombre Israel, cuyo grado de perfección excedía al de Jacov (Zohar, I, 221b).

Expresándolo de manera diferente, el Zohar nos insta a vivir nuestras vidas desde la perspectiva final, dando peso a cada momento y a cada acción. Sólo aquellos que poseen una dosis de virtud tendrán el beneficio de una audiencia. Al igual que Jacov, somos criaturas complejas, que cargamos múltiples identidades. Ciertas dimensiones de nuestras personalidades han dado más bondad que otras. La misericordia de Dios se expresará al permitirnos aparecer en la modalidad que nos trae el mayor crédito.

En ocasiones el significado simple o superficial del texto no necesita de adornos midráshicos. La conmovedora narración de los últimos días de Jacov describe lo que todos consideraríamos "una muerte buena". Jacov nunca pierde el control, ni se opacan sus facultades mentales. La negación no es su refugio. A medida que siente que su vitalidad disminuye, hace sus arreglos finales: extrae de José un compromiso de sepultarlo en la tierra prometida por Dios a su abuelo y a su padre, bendice a sus nietos, y transmite a sus hijos un testamento en el que el pasado y el futuro se funden. Es la voz de Jacov la que escuchamos en todo el relato. El padecimiento no lo ha reducido a ser el objeto de las incursiones verbales de otros. Por sobre todo, él no muere sólo.

A diferencia de Moisés, que encuentra a su Creador en una colina solitaria sin compañía humana, Jacov está rodeado de su familia y confortado por la creencia que se unirá a sus seres queridos en la muerte.

Qué manera gloriosa de traer el libro de Génesis a su fin, con una visión de la muerte que no distorsiona a la vida , sino más bien pide el mismo candor y coraje que necesitamos para dominarla

Shabat shalom

Ismar Schorsch

La publicación y distribución del comentario del Rabino Schorsch de Parashat Vaieji ha sido posible gracias a la generosa donación de Rita Dee y Harold (z"l) Hassenfeld.


La traducción del comentario de la Parashá del Rabino Schorsch es realizada por la Unión Judía de Congregaciones de Latinoamérica y el Caribe: http://www.ujcl.org/. Esta traducción puede ser reproducida citando su origen.

Para suscribirse o dejar de recibir el comentario de la parashá del Rabino Dr. Schorsch, envíenos un e-mail a: UJCL_parasha@yahoo.com . Si quiere dedicar la traducción en memoria de un ser querido o en honor de algún acontecimiento familiar, escríbanos a: UJCL_parasha@yahoo.com

Este comentario ha sido traducido por la Unión Judía de Congregaciones de Latino América y el Caribe, con autorización del Dr. Ismar Schorsch, Rector del Seminario Judío de Teología. Esta versión en español no ha sido supervisada por el Dr. Schorsch. Traducido por Inés Baum, de la Congregación B’nei Israel, Costa Rica - Revisado por el Rabino Gustavo Kraselnik, de la Congregación Kol Shearit Israel, Panamá. Versión original en inglés.

 

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Última actualización:    12 de enero, 2004