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Comentarios sobre la Torá del J.T.S.
       (Seminario Teológico Judío de América)

 

VAIESHEV 5766
Bereshit - Génesis 37:1 - 40:23
24 de diciembre, 2005 - 25 de Kislev, 5766

Por el Rabino Steven Lindemann,
Rabino Principal del Temple Beth Sholom, Cherry Hill, New Jersey

Traducción de Inés Baum



Interrupción, entremetimiento, irrupción: estos son términos usados a menudo para describir la presencia de la historia de Judá y Tamar en el medio de la narración de José (Génesis 38). Es, por supuesto, mucho más que eso.

El análisis literario descubre muchas conexiones verbales y temáticas con los capítulos precedente y siguientes, lo que convierte al episodio en algo más que en un artificio, apropiado para avivar el suspenso entre la venta de José y su reaparición en Egipto. La raíz hebrea i-r-d aparece en el 38:1 (va-iered, “separándose”) para contarnos que Judá se separó de sus hermanos, y se usa al principio del próximo capítulo (39:1 hurad, “fue bajado”) para relacionar esto con José, quien fuera separado de su familia y llevado a Egipto.

La separación es el tema. Toca ambas vidas. Judá está siendo sensibilizado a lo que José debe estar sintiendo. Más tarde, él intervendrá para prevenir la pérdida de su hermano Benjamín. En forma similar, encontramos la raíz n-kh-r en el 37:32 (haker, “reconoce”), cuando Jacob se ve forzado a sufrir al identificar (reconocer) la túnica de José. Después, en el 38:25 (haker), Judá es obligado a aceptar públicamente (reconocer) la evidencia física de su encuentro con Tamar. El engaño provoca dolor y un sentimiento de culpa, que solo se puede resolver aceptando la responsabilidad. Eventualmente, Judá se responsabiliza de Benjamín; cumple su responsabilidad para con su padre. Cuando José ve esto, se conmueve. El resultado es el perdón y la reconciliación. (Para una lista más amplia de asociaciones verbales, ver JPS Génesis, 263-4).

Otro tema en común es la conducta sexual. Ambos, José y Judá, son pillados en situaciones comprometedoras. Tamar haciéndose pasar por prostituta se yuxtapone con el comportamiento licencioso de la esposa de Putifar. Tanto Judá como José responden con entereza.

Este último tema fue, aparentemente, bastante problemático en la época del Talmud, que en realidad se sintió obligado a defender la lectura y traducción pública de esta sección de la Torá: “El episodio de Tamar y Judá es leído y traducido. P’shita - ¿no es obvio? (No) Usted podría haber pensado que debíamos estar preocupados por el honor de Judá. Kamashma lan - en realidad constituye una alabanza de Judá, puesto que él confiesa” (Meguilá 25a-b). Nuestro ancestro Judá emerge como un líder merecedor.

En consecuencia, el Capítulo 38 del Génesis ha de verse como parte de una historia más grande, que va mucho más allá de la narración de José. Los historiadores leen esta parashá y el resto del libro de Bereshit como relatos entrelazados de dos líderes tribales, que serán los antecesores de los reinos del norte y del sur. Pero tampoco esto capta totalmente el suspenso presente en la competencia que también es parte de la historia. Quizás debiéramos leerlo como un misterio. ¿Quién guiará al pueblo finalmente? Cuando pareciera que el líder surgirá definitivamente de una fuente, aparece otra alternativa.

Para los teólogos, sin embargo, todo se junta para proponer una única idea: estos son relatos paralelos que confirman la mano de Dios en el destino de B’nei Israel.

¿Interrupción? ¿Entremetimiento? ¿Irrupción? Eso depende del sujeto de la historia que se está contando. A veces no es tan fácil distinguirlo; ni en la literatura ni en la vida. ¿Qué constituye una interrupción y qué es esencial? ¿Cómo se entrelazan nuestras vidas con las vidas de otros; familia, amigos o colegas? ¿Qué temas comunes atan nuestras historias de vida individuales a nuestras narraciones nacionales? ¿Qué hace surgir a un individuo u otro como líder en una época en particular?

En un nivel mucho más mundano: suena el teléfono y la narración se interrumpe. Esa es la vida de un rabino. Así es la vida. Todo acontecimiento y todo encuentro tiene más de un solo significado. Dios se manifiesta en cada episodio, y en la historia en desarrollo.

Shabat shalom

Rabino Steven Lindemann

La publicación y distribución del comentario del J.T.S. de Parashat Vaieshev, por el Rabino Lindemann, ha sido posible gracias a la generosa donación de Rita Dee y Harold (z"l) Hassenfeld.


La traducción del comentario de la Parashá del J.T.S. es realizada por la Unión Judía de Congregaciones de Latinoamérica y el Caribe: http://www.ujcl.org/. Esta traducción puede ser reproducida citando su origen.

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Este comentario ha sido traducido por la Unión Judía de Congregaciones de Latino América y el Caribe, con autorización del Dr. Ismar Schorsch, Rector del Seminario Judío de Teología. Esta versión en español no ha sido supervisada por el Dr. Schorsch. Traducido por Inés Baum, de la Congregación B’nei Israel, Costa Rica - Revisado por el Rabino Gustavo Kraselnik, de la Congregación Kol Shearit Israel, Panamá. Versión original en inglés.

 

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Última actualización:    13 de enero, 2006