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Comentarios sobre la Torá

 

NÓAJ 5768
Bereshit - Génesis 6:9-11:32
13 de octubre, 2007 – 1º de Jeshván, 5768

Por la Rabina Daniela Szuster,
Congregación B’nei Israel, Costa Rica

 

La riqueza de compartir nuestros diferentes idiomas

La parashá de esta semana, como su nombre lo indica, nos relata la historia de Nóaj. Acerca del diluvio, el arca y la vuelta a la tierra. Al final de la parashá se encuentra la famosa historia de la Torre de Babel.

Cuenta la Torá que, en un momento de la historia, todos los seres humanos hablaban un mismo idioma: “érase toda la tierra un solo idioma y pocas palabras” (Génesis 11:1). Todos se unieron y se les ocurrió construir una torre que llegara hasta el cielo. Sin explicar el motivo, cuenta la Torá que D”s intervino e hizo que hablaran en varios idiomas.

La pregunta que surge del texto es por qué D”s intervino y provocó que hablaran diferentes idiomas y no uno solo, como lo habían hecho hasta ese momento. ¿Cuál era el problema?

Algunos comentaristas explican que los hombres, por medio de la construcción y la tecnología, pretendieron mostrar cuán poderosos eran, que hasta podían llegar al cielo y competir con D”s mismo. Entonces se entiende la intromisión de D”s, en el sentido de que los seres humanos se comportaron mal, desafiaron a la divinidad y, por ello, fueron castigados haciéndolos hablar diferentes idiomas.

Hay una explicación muy interesante que quiero compartir en esta oportunidad, desarrollada por un pensador judío contemporáneo, Ishaiau Leibovitz. éste no entiende la intervención de D”s como un castigo sino por el contrario, como un obsequio. Leibovitz, en su libro de Parashat Hashavuah, sostiene que la transgresión de los hombres no fue haber construido la torre sino haber intentado que todos tengan el mismo idioma, la misma forma de pensar, los mismos valores; sin tener en cuenta las diferencias de cada uno.

D"s no esperaba eso de la humanidad; por eso, con piedad y clemencia, creó una situación en que pudieran darse las diferencias, los conflictos y las contradicciones.

A lo largo de la historia de la humanidad, muchos fueron los gobiernos totalitarios que no permitían distinguirse de la norma imperante. Las diferencias o contradicciones eran símbolo de rebeldía y motivo de castigo. Había que leer y pensar sólo lo que el gobierno permitía.

Hoy en día, gran cantidad de países vive bajo gobiernos democráticos, que estimulan las diferencias y el respeto por las distintas maneras de ver la vida. Pero vivimos en una época donde, lamentablemente, se observa una gran tendencia a adoptar posiciones fundamentalistas en los diferentes ámbitos de la vida, creando situaciones en las que la mayoría debe obedecer a unos cuantos, que dictan cuál es la verdad y qué debe hacer cada uno con su vida.

En el plano individual, muchas veces, nosotros mismos pretendemos que todo el que está a nuestro alrededor piense de la misma manera que uno. No soportamos que un hijo decida realizar algo que no acordamos, que nuestra pareja no piense como uno o que un amigo se comporte de una manera totalmente opuesta a la nuestra. Nos es muy difícil entender que somos distintos unos de otros, con sentimientos, pensamientos, ideologías diferentes.

Cuando en la familia, en el grupo social, en el país y en la humanidad entera prima una sola lengua, un solo tipo de pensamiento, es señal de que algo no está funcionando bien; es una señal de peligro y alerta.

Quiera D"s podamos apreciar la importancia de enriquecernos los unos a los otros, aceptando las diferencias y aprendiendo de ellas sin sentirlas como una amenaza. Que entendamos que la discusión, los conflictos, el no acordar con nuestro prójimo son formas válidas de expresar nuestras diferencias. D"s intervino haciendo que cada uno pueda tener otra lengua, otra forma de pensar y ver el mundo. La maravilla de los seres humanos es que somos distintos y aún así podemos, si nos proponemos, compartir nuestras diferencias.

Shabat Shalom!

Rabina Daniela Szuster



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Enviado por el Rabino Gustavo Kraselnik, de la Congregación Kol Shearith Israel, Panamá.

 

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Última actualización:    14 de enero, 2009