Educación para Adultos

 

Comentarios sobre la Torá del Canciller Schorsch
                (Seminario Teológico Judío de América)

 

JAIÉ SARA 5763
Bereshit - Génesis 23:1-25:18
2 de noviembre, 2002 - 27 Marjeshvan 5763

Por el Rabino Lewis Warshauer
Becario Rabínico del JTS

Reemplazando al Rabino Dr. Ismar Schorsch,
Rector del Jewish Theological Seminary

Traducción de Inés Baum



Con solo leer el título, el lector de un periódico sabe de lo que se trata el artículo. Con la Torá no funciona así. El título de cada parashá es la primera palabra significativa de cada porción; que esa palabra describa lo que sigue queda por verse. En la parashá Noaj, el título sí nos dice quién será el foco central de la narración. En la parashá de esta semana, el título Jaie Sara pareciera ser irrelevante, engañoso, y sin embargo, tal vez esté plagado de sentido.

Jaíe Sara quiere decir "la vida de Sara". Por eso, pareciera ser una rara introducción para el relato de una serie de eventos que comienzan con su muerte. El primer versículo de la parashá dice, literalmente: "Y fue la vida de Sara ciento veintisiete años" (Gén. 23:1). Continúa relatando su muerte y su sepultura. El resto de la parashá describe cómo fue reclutada Rebeca (Rivka) para ser la esposa de Isaac, su regreso a Canaán con el sirviente de Abraham y su matrimonio con Isaac. Si a las parashiot se les diera un nombre de acuerdo a su personaje central, ésta debería llamarse Jaié Rivká ("la vida de Rivka"), no Jaié Sara.

Sara reaparece al final de la parshá; no en persona sino en el recuerdo. Se nos dice que Isaac, después de conocer a Rebeca, "... trájola a la tienda de su madre Sara, y tomó a Rivka; y ella fue su mujer, y él la amó. Así consolóse Isaac después de la muerte su madre." (Génesis 24:67)

Esta es la primera vez que en la Torá se menciona el amor entre dos personas. Los sentimientos de Adán y Eva, Noé y su (innominada) esposa, o Abraham y Sara nunca se mencionan. ¿Por qué, entonces, se hace referencia aquí a los sentimientos de Isaac? Najmánides explica que la Torá con esto nos da una pista de la profunda tristeza que embargaba a Isaac por la muerte de su madre, diciéndonos que estaba desconsolado hasta que su amor por Rebeca lo reconfortó. ¿Qué otro motivo tendría la Torá para mencionar el amor de un hombre por su mujer? Él la amaba y fue consolado por ella gracias a su parecido con Sara, en virtud y altruismo.

Najmánides pareciera decir que Isaac amaba a Rebeca, no tanto por ella misma, sino por el parecido moral que tenía con su madre. Es como si hubiera sido consolado no por una persona de cuerpo y sangre, sino por la idea de una persona; Isaac amaba lo que Rebeca representaba. Podríamos ponerle reparos a la explicación de Najmánides: ¿Esto no es lo mismo que coger una expresión simple de amor y despojarla de todo romance? Y sin embargo, la Torá misma refuerza esta conclusión al incluir a Sara en una escena posterior, protagonizada por de Isaac y Rebeca.

Mi alumna Sally Magid ha sugerido que el tipo de amor que Isaac sentía por Rebeca, fue la raíz de todos sus futuros problemas familiares. Él la admiraba, lo que es diferente a amarla, de la manera como una esposa desea ser amada. El resultado fue una absoluta falta de comunicación entre ellos, así como un desacuerdo en la manera como debían criar a sus hijos gemelos. En la parashá siguiente, se nos dice que Isaac amaba a Esaú y Rebeca amaba a Jacob; en lugar de ponerse de acuerdo en a qué hijo bendecir, Isaac hace un movimiento unilateral hacia Esaú, y Rebeca desbarata sus planes haciendo que un Jacob disfrazado consiga la bendición.

Quizás Jaiée Sara sea, después de todo, un título revelador para esta parshá. Pudiera ser que para Isaac, Sara no esté realmente muerta. Su carácter se ha reencarnado en Rebeca. Si así fuera, podríamos compadecernos de Rebeca, excusarla por haber arreglado el engaño a su marido en el asunto referente a la bendición, y tal vez hasta aplaudirla. Es difícil ser el objeto de cierto tipo de admiración, cuando el ser admirado es tan solo eso: un objeto. Un mejor tipo de admiración es el que se desarrolla a partir de la reciprocidad y la relación saludable. De esta parashá, podemos colegir que ni siquiera a Dios le gusta ser admirado tan intensamente como para que el admirador se ciegue ante los deseos del objeto de su admiración.

Shabat shalom

Lewis Warshauer

La publicación y distribución del comentario del Rabino Warshauer de Parashat Jaie Sara ha sido posible gracias a la generosa donación de Rita Dee y Harold (z"l) Hassenfeld.


La traducción del comentario de la Parashá del Rabino Schorsch es realizada por la Unión Judía de Congregaciones de Latinoamérica y el Caribe: http://www.ujcl.org/. Esta traducción puede ser reproducida citando su origen.

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Este comentario ha sido traducido por la Unión Judía de Congregaciones de Latino América y el Caribe, con autorización del Dr. Ismar Schorsch, Rector del Seminario Judío de Teología. Esta versión en español no ha sido supervisada por el Dr. Schorsch. Traducido por Inés Baum, de la Congregación B’nei Israel, Costa Rica - Revisado por el Rabino Gustavo Kraselnik, de la Congregación Kol Shearit Israel, Panamá. Versión original en inglés.

 

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Última actualización:    17 de mayo, 2003