Educación para Adultos

 

Comentarios sobre la Torá del Canciller Schorsch
                (Seminario Teológico Judío de América)

 

VAIGASH 5763
Bereshit - Génesis 44:18-47:27
14 de diciembre, 2002 -9 tevet 5763

Por el Rabino Charles Savenor
Decano Asociado y Director de Admisión
de la Escuela Rabínica del J.T.S.

En reemplazo del Rabino Dr. Ismar Schorsch,
Rector del Jewish Theological Seminary

Traducción de Inés Baum



El momento de la verdad ha llegado. Con Benjamín acusado de robo y sentenciado a la esclavitud, José espera para ver la reacción de los otros hijos de Jacob.   José cree que tras su bien orquestada trama, la verdadera personalidad de sus hermanos quedará expuesta.

La parashá de esta semana comienza con la súplica de Judá a José, virrey egipcio, de liberar a Benjamín y apresarlo a él en su lugar.  La elocuente petición de Judá cuenta la interacción entre el funcionario egipcio y su hermano, así como las circunstancias familiares de la casa de Jacob.  Según dice Judá, Benjamín, el hijo menor de la familia, es demasiado valioso a los ojos de su padre por ser el único recuerdo vivo de Raquel, su esposa muerta.  En conclusión, Judá asegura que si tiene que regresar a Canaán sin Benjamín, no podrá soportar ver el dolor y el sufrimiento de su padre.

Las palabras de Judá conmueven el alma de José, como nos dice la Torá:  "Velo iajol Iosef lehitapek. . ." "José entonces, no pudiendo contenerse delante de todos los que al lado de él estaban, exclamó:  Haced que salgan todos de mi presencia!  Y no quedó nadie con José, cuando él se dio a conocer a sus hermanos."  (Etz Hayim, Génesis 45:1)

Al ser testigos de la fuerte reacción de José ante la súplica de Judá, nos preguntamos qué es exactamente lo que lleva a José hasta el límite de sus emociones.  ¿Qué es lo que dice Judá que empuja a José a revelarse a sí mismo en ese momento?

Rashi, nuestro comentarista más confiable, supone que, dado que el estallido emocional de José se yuxtapone a la evacuación de sus sirvientes egipcios, la auto acusación de Judá avergüenza a José.  El virrey de Egipto teme que cuando estos supuestos espías sean presentados como sus hermanos, la reputación de la familia, y la suya por asociación, estarán ya manchadas en Egipto y en la corte del Faraón.

El análisis de Rashi nos ayuda a comprender la realidad del momento, aunque existen otras interpretaciones que incorporan el contexto más grande de los sueños de José y el pacto patriarcal.  Tan pronto como José se quita la máscara, le pide a sus hermanos que no se preocupen por haberlo vendido como esclavo tantos años antes:  "Ki lemelija shelajani Elojim lifnejem," - "que para preservar vida me envió Dios delante de vosotros" (Etz Hayim, Génesis 45:5).  José cree firmemente que el plan preordenado de Dios incluye la supervivencia de toda su familia y del mundo civilizado.  Es por esto que José guarda provisiones para Egipto para las épocas de abundancia y de hambruna, y le asegura a su familia el traslado seguro a una nueva tierra.

El desenlace de la historia de José no solo afirma sus sueños de juventud sino que también actualiza la primera parte del pacto de Dios con los patriarcas y matriarcas.  Al asentarse la familia de Jacob en Egipto, el Primer Acto de la épica de los hijos de Abraham, Isaac y Jacob llega a su fin.  Con semejante epifanía, que sus sueños se realizan y el futuro de su pueblo está asegurado, ¿cómo esperar que José pueda contener sus emociones?

Además, podríamos decir que el hecho de apoyar a los hermanos es el primer reto al que se enfrenta la humanidad, tras ser expulsada del Edén.  Después de asesinar a su hermano, Caín pronuncia la eterna pregunta, "Hashomer ahi anoji," "¿Soy yo acaso guarda de mi hermano?" (Etz Hayim, Génesis 4:9)? En el comentario del Génesis del Seminario Teológico Judío, Nahum Sarna afirma que las siete veces que se habla en este capítulo de la relación obviamente fraternal entre Caín y Abel hacen énfasis y nos enseñan que, efectivamente, el hombre debe ser guardián de su hermano.

En Génesis 45, con la repetición de la palabra hebrea para hermano, aj, José responde tanto a las palabras y acciones de Judá como a la primera y desastrosa confrontación entre los primeros hermanos en la Torá.   En otras palabras, la explosión emocional de José brota al escuchar la apasionada petición de Judá, que abarca mucho más que la historia de su familia, en un contexto mucho más amplio que afecta a todos los hijos de Adán y Eva.

Sin embargo, el énfasis en el reto de ser guardián de los hermanos continúa a lo largo de todo el Génesis. Tristemente, los esfuerzos en pro del compañerismo de generación tras generación se van haciendo mas difíciles, por causa de la envidia, la competencia y la avaricia.

Un ejemplo:  José, al principio de su impresionante odisea, se atreve a hablar a sus hermanos en nombre de su padre.  Poco después, habiéndose perdido, José habla con un extraño que le pregunta qué es lo que quiere.  A mis hermanos estoy buscando (Etz Hayim, Génesis 37:16), contesta, lo que pareciera ser una pregunta directa sobre la localización física de sus hermanos, pero que en realidad equivale a la expresión de un deseo profundo de estar en comunión y vivir en armonía con sus hermanos.  Aun mas, podemos entender las palabras de José como su respuesta personal, afirmativa, a la pregunta propuesta por Caín varias generaciones atrás; así es como percibe José que se debe cuidar a los hermanos.

En nuestro relato de esta semana, José se siente abrumado por la compasión de Judá por su padre y su hermano Benjamín.  No es solo que Judá esté dispuesto a tomar el lugar de su hermano, sino también que no quiere contribuir al dolor de su padre.  Al haber perdido a sus dos hijos, Judá ha aprendido lo que puede significar una pérdida semejante para el alma.  Aviva Zornberg expone en su obra Génesis:  El Principio del Deseo:  Iniciado en la fraternidad del dolor, Judá es capaz ahora de invertir toda la fuerza de su persona en la prevención de su recurrencia.  Con su compasión y valor, Judá demuestra, frente a los ojos mismos de José, lo que significa ser un hermano.

Al final, el significado de lo que aprende José sobrepasa hasta sus sueños más locos.  Pierde el control de sus emociones porque no solo se han vuelto a reunir los hermanos, sino que también la humanidad finalmente ha probado que es capaz de apoyar la responsabilidad de la hermandad.

Que nuestra generación sea bendecida con la compasión, el respeto mutuo y la paciencia, para que podamos actualizar el sueño profético de convertir nuestro mundo en una comunidad global henchida de paz, amor, prosperidad, entendimiento y, sobre todo, fraternidad.

Shabat shalom

Charles Savenor

La publicación y distribución del comentario del Rabino Savenor de Parashat Vaigash ha sido posible gracias a la generosa donación de Rita Dee y Harold (z"l) Hassenfeld.


La traducción del comentario de la Parashá del Rabino Schorsch es realizada por la Unión Judía de Congregaciones de Latinoamérica y el Caribe: http://www.ujcl.org/. Esta traducción puede ser reproducida citando su origen.

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Este comentario ha sido traducido por la Unión Judía de Congregaciones de Latino América y el Caribe, con autorización del Dr. Ismar Schorsch, Rector del Seminario Judío de Teología. Esta versión en español no ha sido supervisada por el Dr. Schorsch. Traducido por Inés Baum, de la Congregación B’nei Israel, Costa Rica - Revisado por el Rabino Gustavo Kraselnik, de la Congregación Kol Shearit Israel, Panamá. Versión original en inglés.

 

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Última actualización:    17 de mayo, 2003