volver a homepage

  

Educación para Adultos

 
Comentarios s
obre la Torah del Canciller Schorsch

(Seminario Teológico Judío de América)

 

ARUBA
COSTA RICA
CUBA
CURAÇAO

Celebrando 350 Años

EL SALVADOR
HONDURAS

Historia Muy Especial

JAMAICA
PANAMA
PUERTO RICO
 
Acerca de Nosotros
Educación para Adultos
Preguntas para
el Rabino
Mundo Judío
Apertura y Extensión
Boletín
Panama 2003
ENGLISH

 


Parashiot TAZRÍA METZORÁ
13 de abril, 2002         1 de Iyar, 5762
Por el Rabino Dr. Ismar Schorsch,
Rector del Jewish Theological Seminary

Traducción de Inés Baum
  

El calendario judío es más que un catecismo de nuestra fe. También es una sinopsis de nuestra historia. Los festivales bíblicos de Pésaj y Shavuot enmarcan el período del Omer, cargado de días de conmemoración de eventos post-bíblicos surgidos, por cierto, en su mayoría, en el siglo XX. Pasamos rápidamente en una montaña rusa emocional de Iom Hashoa, 5 días después del final de Pésaj (27 de Nisán) a Iom Hazikaron y Iom Haatzma’ut la semana siguiente (4 y 5 de Iyar), y de ahí a Lag BaOmer 17 días después (18 de Iyar). El enlace entre el Holocausto e Israel, incorporado a las tres primeras conmemoraciones, queda garantizado con toda seguridad. Como afirma la Declaración de Independencia de Israel del 14 de mayo de 1948 (5 de Iyar), la aniquilación de seis millones de judíos europeos hizo de la creación de un estado judío en la antigua patria una necesidad urgente. Aproximadamente 6,000 soldados israelíes murieron en la Guerra de Independencia y casi 3,000 soldados 25 años más tarde, en la Guerra de Iom Kipur.

Durante los últimos 50 años, la celebración del Día de la Independencia de Israel ha servido para alterar el humor generalmente sombrío de los 49 días que conectan Shavuot con Pésaj. Con el tiempo, diversos factores habían convergido para cargar este período de angustia. En el aspecto agrícola, la cosecha de cebada en el antiguo Israel se veía en riesgo por los vientos secos que soplaban del oeste (el jamsín). En el aspecto teológico, la redención de la esclavitud estaba incompleta sin la revelación en el Monte Sinaí. La libertad necesitaba estar aparejada por la restricción y el propósito para ser constructiva. Y en el aspecto histórico, a partir de la primera Cruzada en 1096, las comunidades judías en la Europa medieval, apenas toleradas, temían la llegada de la primavera por la recurrencia de los pogroms. En consecuencia, los hombres evitaban cortarse el cabello, como si estuvieran de duelo, y las bodas se posponían hasta después de Shavuot.

Este año, sin embargo, la tristeza tradicional del período del Omer nos pesa más que nunca. Israel está de nuevo en guerra, una guerra de desgaste sin frente definido contra un enemigo que considera que todo se vale. Las convenciones de guerra no gobiernan sobre los terroristas ni sobre los luchadores por la libertad. Para ellos, el fin justifica los medios, por inconcebibles que estos puedan ser. El manto del martirio exonera a un kamikaze de la depravación de asesinar judíos reunidos para celebrar un Séder de Pésaj, además de rendirle a su familia una recompensa de $25,000. Aun cuando Israel trata de evitar la matanza indiscriminada de civiles mientras ejercita su derecho a la auto-defensa, tristemente solo cosecha la denuncia tanto de árabes como de europeos.

Al escoger la violencia sobre las negociaciones en Camp David, Yasser Arafat ayudó a desencadenar una guerra de terror que amenaza con cubrir toda la tierra. Los Estados Unidos ya han pagado muy caro su apoyo firme a Israel, entre otras razones. Los judíos cuentan el Omer este año con un sentimiento de aprensión. Mientras estalla el antisemitismo de nuevo en Europa, Israel se enfrenta a un panorama de expansión del conflicto con los palestinos y sus aliados, en el cual solamente habrá victorias pírricas. Hasta que termine el terror y prevalezca la salud mental, halcones y palomas deberán unirse como sionistas incondicionales y hacer todo lo que esté en sus manos para promover el bienestar de Israel..

Pero cuando llegue ese momento, deberemos estar preparados para actuar con la prevención implícita en el período del Omer. A veces, nosotros mismos hemos contribuido a nuestras desgracias. La alegría de Lag BaOmer se origina en un escenario oscuro: El Talmud contiene un confuso recordatorio histórico donde se dice que Rabí Akiva, esa figura dominante en la formación de la Mishná, perdió alrededor de 24,000 estudiantes en un solo año, entre Pésaj y Shavuot, por una epidemia de crup (Talmud de Babilonia, Ievamot 62b). Ya para la Edad Media, ese recordatorio había sido modificado para hacer que la enfermedad no juntara víctimas durante el día 33 del Omer, de aquí el breve cese del duelo (Levinsky, Sefer Hamoadim, VI, 336-43).

Aunque los números son demasiado numerosos y la historia demasiado a propósito para ser creíble, lo que sí es plausible es la conexión con Rabí Akiva. Místico y a la vez maestro de la ley, justificó la rebelión de Bar Kojba contra Roma unos 60 años después de la destrucción del Segundo Templo, invistiéndole un halo de autoridad mesiánica. Tal vez por esta razón, la revuelta contó con una aprobación rabínica y popular mucho mayor que la del año 66 E.C. Pero para nada. La devastadora derrota vino acompañada de una pérdida mucho mayor de vidas, incluyendo innumerables estudiantes de Rabí Akiva. Tras la caída de Betar, Bar Kojba murió ignominiosamente al huir, mientras los romanos torturaban a Rabí Akiva hasta la muerte, por haber violado su bando sobre la enseñanza de Torá. El judaísmo mismo les parecía ahora un semillero de sedición judía. En retrospectiva, fue un completo desatino el retar a los romanos otra vez. El fervor mesiánico no podía compensar las diferencias. La primera víctima de una sobredosis de mesianismo es el sano juicio.

Y lo mismo sucedió en los temerarios años que siguieron a la Guerra de los Seis Días. Por primera vez en la historia judía y a raíz de una victoria militar impresionante, hubo una erupción de torrente mesiánico. Nacionalistas religiosos armados con exceso de textos sagrados y un sentimiento seguro de la voluntad de Dios marcharon dentro de un vacío político, no así demográfico. La intensidad de su fe y la pureza de su auto-sacrificio removió las cenizas sionistas de los israelíes seculares y de los judíos de la Diáspora. Los gobiernos israelíes que siguieron les dieron un amplio apoyo por razones militares, políticas e idealistas. Pero el arrebato de la tierra es insostenible porque los palestinos la denigran y Occidente ya no tolera ninguna forma tardía de colonialismo. Eso fue lo que comprendió Isaac Rabin cuando no pudo aplastar la primera intifada. Los mesiánicos siempre sobreactúan. En este caso han raptado la derrota de la victoria. No importa cuán andrajosa, no existe alternativa alguna a largo plazo para el proceso de paz.

Shabat Shalom.

Ismar Schorsch

 

La publicación y distribución del comentario del Dr. Schorsch de Parashat Shmini ha sido posible gracias a la generosa donación de Rita Dee y Harold (z"l) Hassenfeld.

La traducción del comentario de Parashat Hashavua del Rabino Dr. Ismar Schorsch es realizada por la Unión de Congregaciones Judías de Latinoamérica y El Caribe www.ujcl.org

Esta traducción puede ser reproducida citando su origen.

Para suscribirse o dejar de recibir el comentario de la parasha del Rabino Dr. Schorsch envíennos un e-mail a UJCL_parasha@yahoo.com. Si quiere dedicar la traducción en memoria de un ser querido o en honor de  algun acontecimiento familiar. Escríbanos a UJCL_parasha@yahoo.com

Este comentario ha sido traducido por la Unión Judía de Congregaciones de Latino América y el Caribe, con autorización del Dr. Ismar Schorsch, Rector del Seminario Judío de Teología. Esta versión en español no ha sido supervisada por el Dr. Schorsch. Traducido por Inés Baum, de la Congregación B’nei Israel, Costa Rica - Revisado por el Rabino Gustavo Kraselnik, de la Comunidad Israelita de El Salvador. Puede leer la versión original en ingles, en este mismo website. Esta traducción puede ser reproducida citando su origen.

 

 

volver a homepage

px_1.gif (43 bytes)

back to top

© 2001, 2002 UJCL - Derechos Reservados

Diseño & Hosting por: CaribMedia
Operadores de: VisitAruba.com