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PARASHAT KI-TETZÉ 5762
17 de agosto, 2002              9 de Elul, 5762
Devarim-Deuteronomio 21:10 - 25:19

Por la Rabina LAUREN EICHLER BERKUN
Reemplazando al Rabino Dr. Ismar Schorsch,
Rector del Jewish Theological Seminary

Traducción de Inés Baum
  

Una de las mayores contribuciones del período rabínico a la teología judía es la celebración de la presencia de Dios en lo mundano. ¿Cómo podemos sentir a Dios en el mundo sin la presencia sagrada de Dios en el Templo? Los rabinos nos enseñaron a encontrar la santidad en lo cotidiano, a través del hermoso sistema de las bendiciones. Hasta podemos encontrar a Dios cuando vamos al baño:

“Bendito eres Tú, Señor Dios nuestro, Rey del Universo, quien con sabiduría inventó el cuerpo humano, creando aberturas, arterias, glándulas y órganos, maravillosos en su estructura, intrincados en su diseño...”

Al recitar esta bendición cada vez que vamos al baño, entrenamos nuestras almas para reconocer el destello de lo divino en absolutamente todas las facetas de nuestras vidas. Para el espíritu judío no hay nada seguro en este mundo. El funcionamiento apropiado de nuestros cuerpos nos proporciona una nueva ocasión para reflexionar sobre la milagrosa creación de Dios.

Sin embargo, la parashá de esta semana podría retar nuestro supuesto de que todo está impregnado de santidad potencial. Entre las muchas leyes de la parashá Ki Tetze, aprendemos lo importante que es salvaguardar la santidad del campamento militar construyendo una letrina fuera de su perímetro:

“Además, tendrás cierto lugar fuera del campamento, adonde salgas: tendrás también una estaca entre tus armas; y será que cuando te sentares fuera, cavarás con ella, y tornando hacia atrás, cubrirás tu excremento. Porque el Señor, tu Dios, anda en medio de tu campamento, para librarte, y
para entregar tus enemigos delante de ti; por lo mismo tu campamento ha de ser santo, no sea que Él vea en medio de ti cosa abominable, y se aparte de ti.” (Deut. 23:13-15)

Procuro reconciliar este mandato bíblico con la mordaz bendición rabínica. Por un lado, el Deuteronomio nos enseña que la presencia íntima de Dios en el campamento israelita se ve amenazada por “cualquier cosa abominable”. Con base en este pasaje, la ley rabínica enseña que no se debe recitar el Shemá o la Amidá cuando se está cerca de un baño o de un lugar que huele mal (ver Berajot 25a). Por otro lado, cada vez que usamos un baño, señalamos la santidad del momento con una bendición (una vez que hemos salido del baño).

Para mí, esta contradicción demuestra la esencia de lo que significa ser un judío religioso. Como bien dice el Rabino Irwin Groner, la santidad en el judaísmo se establece siempre mediante límites. Comer puede ser un acto sagrado. Sin embargo, lo que nos distingue de los animales es nuestra habilidad de saber cuánto, qué y cómo comemos. Nosotros no comemos cualquier cosa que queremos a cualquier hora del día. Así mismo, cumplimos con las necesidades de nuestro cuerpo con modestia y sensibilidad. A los rabinos les preocupaba que “cualquier cosa abominable” en nuestro ambiente
pudiera prevenir nuestra absoluta concentración en la batalla de nuestras almas con la oración. Aún así, estaban totalmente conscientes de que sin el buen funcionamiento de nuestros sistemas corporales, nunca podríamos presentarnos ante Dios con una actitud de reverencia y amor.

Ahora que se acercan las Festividades Mayores, dediquémonos a reconocer la santidad de Dios en cada detalle de nuestras vidas. Encontremos la disciplina y el compromiso para establecer los límites en nuestras vidas que elevan nuestra humanidad.

Los mejores deseos para un Shabbat Shalom.

Rabina Lauren Eichler Berkun

La publicación y distribución del comentario de la Rabina Berkun de la Parashá Ki-Tetzé ha sido posible gracias a la generosa donación de Rita Dee y Harold (z"l) Hassenfeld.

 

La traducción del comentario de la Parashá KI-TETZÉ de la Rabina Berkun es realizada por la Unión de Congregaciones Judías de Latinoamérica y El Caribe www.ujcl.org

Esta traducción puede ser reproducida citando su origen.

Para suscribirse o dejar de recibir el comentario de la parasha del Rabino Dr. Schorsch envíennos un e-mail a UJCL_parasha@yahoo.com. Si quiere dedicar la traducción en memoria de un ser querido o en honor de  algun acontecimiento familiar. Escríbanos a UJCL_parasha@yahoo.com

Este comentario ha sido traducido por la Unión Judía de Congregaciones de Latino América y el Caribe, con autorización del Dr. Ismar Schorsch, Rector del Seminario Judío de Teología. Esta versión en español no ha sido supervisada por el Dr. Schorsch. Traducido por Inés Baum, de la Congregación B’nei Israel, Costa Rica - Revisado por el Rabino Gustavo Kraselnik, de la Comunidad Israelita de El Salvador. Puede leer la versión original en ingles, en este mismo website. Esta traducción puede ser reproducida citando su origen.

 

 

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