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Comentarios sobre la Torah del Canciller
Schorsch A Nuestros Queridos Lectores, |
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ROSH HASHANÁ 5763 Por
el Rabino Dr. Ismar Schorsch, La teología excelente es el meditado resultado final de la experiencia religiosa. Si podemos identificar la experiencia subyacente, será más fácil para nosotros desentrañar la abstracción. Ésta ha sido, al menos para mí, la clave para penetrar en una declaración talmúdica muy conocida que me ha cautivado todo el verano. La familiaridad a menudo oscurece el significado. Aprovecho para compartir con ustedes el comentario de R. Iojanán, con la esperanza de que enriquecerá esta época de las Altas Fiestas. R. Iojanán, uno de los líderes de la judería palestinense en las inestables condiciones del siglo III, observó que Dondequiera que en las Escrituras se hace mención de la majestad de Dios, allí también se encontrará mencionada la humildad de Dios (Talmud Meguilá 31a). Para mostrar cuán profundo es este patrón, señaló un llamativo ejemplo sacado de cada una de las tres divisiones del Tanáj (Biblia). En la Torá, Moisés habla de Dios en ambas formas: Porque el Señor, vuestro Dios, es Dios de dioses y Señor de señores; Dios grande, y poderoso, y terrible, que no hace acepción de personas ni toma cohecho; que hace justicia al huérfano y a la viuda, y ama al extranjero, dándole pan y vestido. (Deut. 10:17-18) De los Profetas, R. Iojanán eligió un versículo igualmente convincente del Segundo Isaías, que leeremos como parte de la haftará la mañana de Yom Kippur: Porque así dice el Alto y el Excelso, que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en el lugar alto y santo; (habito) también con aquel que es de espíritu contrito y humilde; para vivificar el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los contritos. (Isaías 57:15). Así mismo, Rabi Iojanán no tuvo que buscar más allá de los Salmos para encontrar un ejemplo adecuado en los Escritos: Cantad a Dios, cantad alabanzas a Su nombre; ensalzad a Aquel que cabalga sobre las nubes, que Adonai es Su nombre y alegraos delante de Él. Padre de huérfanos y defensor de viudas es Dios en Su santa morada. (Salmo 68:5-6) En las discusiones
rabínicas, para demostrar un punto de vista generalmente basta con un solo versículo.
Tres textos de prueba parecieran ser un caso excepcional, excepto si el asunto en
cuestión es de suma importancia. De lo que se trata aquí es de la naturaleza de Dios. A
pesar de la diversidad tan grande en la experiencia religiosa del Tanáj, Rabí Iojanán
reconoció que no había ningún desacuerdo con respecto a la doble naturaleza de Dios.
Dios es excelso y humilde a la vez, remoto y cercano, pavoroso e íntimo. Lo que R.
Iojanán discutió fue la concepción convencional de que Dios era o lo uno o lo otro. Al
acentuar la grandeza de Dios, como definitivamente hace el monoteísmo, se hace a expensas
del compromiso de Dios con nosotros, la humanidad sufriente. Al hacer a Dios trascendente,
el judaísmo pareciera haber renunciado a la convicción de la inmanencia de Dios. ¡De Las Altas Fiestas
encienden esta polaridad. Después de cada soplo del shofar en la Amidá de Musaf de Rosh
Hashaná, entonamos con fervor: En el día mismo en que el mundo fue creado, toda la
humanidad se presenta a juicio. La yuxtaposición subraya la convicción de que el
Creador del La Creación como telón de fondo para el Día del Juicio permite que el midrash cierre la brecha. Sobre la base de los distintos nombres usados para denominar a Dios en los primeros dos capítulos de la Torá, los Rabinos propusieron un cambio en el diseño. Originalmente, Dios había pensado hacer que los principios objetivos de la justicia sirvieran como fundamento de la existencia, pero pronto se dio cuenta que entonces la humanidad se caería por el borde. Necesitaba especialmente de una medida de misericordia, esto es, de la atención y ayuda diaria de Dios, para sobrevivir. Y por esto se agregó una dosis de subjetividad a la mezcla (Rashi sobre Génesis 1:1). La justicia, al ser inmutable e inexorable, le habría permitido a Dios desentenderse, dejar al mundo a su propia suerte. Pero la misericordia requería de la administración. De aquí que los atributos de justicia y compasión juntos apunten a un Dios austero pero preocupado, oculto aunque accesible. La formulación
más gloriosa que conozco de la polaridad cálculo-intuición de R. Iojanán es el
exquisito poema escrito por Salomón Ibn Gabirol, Keter Maljut (Una Corona para el Rey).
Debido a su extensión de 40 estrofas, existen dudas de si Gabirol, quien vivió en la
España Mora en la primera En otro nivel, el poema constituye un extenso ruego por el perdón. El maravilloso diseño del universo llena a Gabirol de asombro. Los primeros dos tercios del poema son una descripción reverente del cosmos, de esfera en esfera, en orden ascendente. Cada ejemplo de propósito es tan solo un reflejo más de la sabiduría de Dios. El reconocimiento de la grandeza de Dios, sin embargo, solo hace más profundo el sentido de indignidad de Gabirol. La perfección del cosmos magnifica sus groseras imperfecciones. Aún más, Gabirol responde al cuidado y protección de Dios con absoluta maldad. El Creador todopoderoso es también un padre tierno: Tú me creaste no
por necesidad sino por gracia, Es claro que la
experiencia de vida de Gabirol se ajusta a la fe de Rabi Iojanán: majestad y humildad no
se excluyen mutuamente. La grandeza no descarta la prodigalidad de la compasión. En
realidad, en el poema de Gabirol, la tensión casi desaparece: la trascendencia se ha
convertido en Para la mayoría
de nosotros semejante unidad es momentánea. Luchamos tan solo por mantener en equilibrio
la polaridad. La impersonalidad de un universo infinitamente mayor que el de Gabirol e
inmune a los milagros nos llena tanto de pavor como de asombro. Y sin embargo nuestro
corazón Que en este año que comienza, los momentos de cercanía con Dios crezcan en número y significado, sin borrar la comprensión almacenada por nuestras facultades críticas. LeShaná tová tikatevu, Ismar Schorsch La publicación y
distribución del comentario del Rabino Schorsch de Rosh Hashaná ha sido posible gracias
a la generosa donación de Rita Dee y Harold (z"l) Hassenfeld. La traducción del comentario de la Parashá del Rabino Schorsch es realizada por la Unión de Congregaciones Judías de Latinoamérica y El Caribe www.ujcl.org Esta traducción puede ser reproducida citando su origen. Para suscribirse o dejar de recibir el comentario de la parasha del Rabino Dr. Schorsch envíennos un e-mail a UJCL_parasha@yahoo.com. Si quiere dedicar la traducción en memoria de un ser querido o en honor de algun acontecimiento familiar. Escríbanos a UJCL_parasha@yahoo.com Este comentario ha sido traducido por la Unión Judía de Congregaciones de Latino América y el Caribe, con autorización del Dr. Ismar Schorsch, Rector del Seminario Judío de Teología. Esta versión en español no ha sido supervisada por el Dr. Schorsch. Traducido por Inés Baum, de la Congregación Bnei Israel, Costa Rica - Revisado por el Rabino Gustavo Kraselnik, de la Comunidad Israelita de El Salvador. Puede leer la versión original en ingles, en este mismo website. Esta traducción puede ser reproducida citando su origen. |
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