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VAIERA
5763 Por
el Rabino Ioshua Heller Reemplazando
al Desde que era
niño, he luchado con una pregunta fundamental acerca de la personalidad de Abraham,
pregunta planteada en Vaiera, la parashá de esta semana. Cuando Dios llega donde Abraham
y le dice que la ciudad de Sodoma será destruida por su maldad, Abraham responde con
agresividad al punto de avergonzar a Dios haciéndole prometer que la ciudad se salvará
si se pueden En contraste, cuando Dios le ordena a Abraham "Toma a tu hijo, a tu único hijo, al que amas, a Isaac, y ofrécelo en holocausto" (Gén. 22:2), Abraham no dice nada y se va a cumplir la voluntad de Dios. ¿Cómo es posible que Abraham se preocupara tanto por gente extraña, no luchara por la vida de su propio hijo? Me sorprende mucho
más el fervor y la concentración que Abraham pone en su tarea. En lugar de demorarse en
las despedidas, no se retrasa; se levanta al amanecer y se pone en camino inmediatamente,
cuidando muchos detalles por sí mismo. Cuando Dios llama a Abraham para que ofrezca a su
hijo (Gén. 22:1), Dios dice su nombre una vez, y Abraham responde Hineni, "Heme
aquí". En contraste, cuando el mensajero de Dios llama a Abraham para que se Creo que los sabios trataron de suavizar esa percepción cuando re-imaginaron cada frase de la orden de Dios a Abraham como un lado de una conversación, con Abraham contestando al otro lado (Sanhedrín 89b): "Toma a tu
hijo." Y Abraham es incapaz de decir nada más. El tono de esta conversación enfoca la pregunta en una forma diferente, porque pone estos acontecimientos en el contexto del trato de Abraham hacia su hijo mayor. Cuando Sara, tras el nacimiento de Isaac, exige que Ismael sea enviado lejos, Abraham se siente muy apesadumbrado. Solamente después de que Dios le asegura que todo irá bien con su hijo mayor, Abraham lo envía a enfrentarse a la muerte en el peligroso desierto. Hay muchos
enfoques para resolver esta paradoja. Por ejemplo, muchas fuentes judías (por ejemplo,
Pirke Avot 5:3) interpretan que el destierro de Ismael y el sacrificio de Isaac fueron la
culminación de las diez "pruebas" que le hizo Dios a la fe de Abraham. Algunos
podrían argumentar que visto en este contexto, el cambio en las respuestas demuestra un
progreso en la profundidad de su fe. Al principio, Abraham se atrevió a retar la
sabiduría de Dios en voz alta (en el caso de Sodoma) o necesitó de El comportamiento
de Abraham tiene sentido a la luz de su medio ambiente cultural. Los arqueólogos pueden
debatir sobre la frecuencia real de la costumbre de sacrificar niños en el antiguo Medio
Oriente, pero el texto bíblico lo retrata como una norma de expresión religiosa aún
tentadora para También podríamos ver el comportamiento de Abraham como reflejo de una cierta pureza de propósito. Abraham era un hombre tan humilde que podía retar al creador del universo en beneficio de otros, pero no lo podía hacer cuando el asunto afectaba sus intereses personales. Por supuesto que la preocupación de Abraham por la gente de Sodoma no debiera verse como totalmente desinteresada; su sobrino Lot vivía entre ellos, y ya había actuado una vez (en la batalla de los cinco reyes contra los cuatro reyes) para rescatar a su pueblo del desastre. Últimamente, he
llegado a apreciar la paradoja a la luz de lo que significa equilibrar las
responsabilidades como padre con las responsabilidades para con la comunidad en general.
Tengo un respeto renovado por mis propios padres, quienes de alguna manera lograron que la
familia fuera su primera prioridad, a pesar de su compromiso y devoción con la vida de
nuestra comunidad local y del mundo judío en general. Aún cuando muchos luchan con la
cuestión de cómo balancear el tiempo entre la familia, el trabajo y la vida profesional,
los retos son particularmente irritantes cuando uno está involucrado en el trabajo de
líder comunitario, o en una de las profesiones "de cuidar", responsable del
bienestar físico y/o espiritual de otras personas. Estoy seguro de que mi propia
experiencia, y la de mis colegas en el rabinato, resuena al unísono con la de los
educadores, líderes laicos, líderes políticos, médicos y otros. Las demandas urgentes
de la familia comunitaria amenazan con atrapar las propias, y muchos fallan al tratar de
encontrar un punto intermedio. Abraham fue quizás el primer líder judío, pero
definitivamente no el único, en casi sacrificar a sus hijos en aras de Dada la concisión del texto bíblico, es difícil demostrar algo a partir de lo que no se dice, pero me impresiona el hecho de que el texto bíblico hace el recuento de muchas conversaciones de Abraham con Dios y con líderes extranjeros, pero solamente una con Isaac. Esa única conversación se da cuando van subiendo la montaña, con el cuchillo y la leña en la mano. Tal vez Isaac estaba dispuesto a caminar hacia el olvido, con el carnero misteriosamente ausente, siempre y cuando le proporcionara una oportunidad para que padre e hijo "caminaran juntos". Podríamos
interpretar el texto como prueba que Abraham no amaba a su hijo. Antes de la Akedá, Dios
se refiere a Isaac como "tu hijo, tu hijo único, al que amas" (Gén. 22:2).
Posteriormente, Dios se refiere dos veces a Isaac como "tu hijo, tu hijo único"
(Gén. 22:12,16), omitiendo la frase "al que Más bien, fue necesaria la amenaza del cuchillo para que Abraham se diera cuenta de la importancia relativa del alma única y singular que él y Sara habían hecho juntos, frente a las muchas almas/seguidores que habían "hecho" en Harán y traído con ellos a Canaán (Génesis 12:5). Fue necesario un insondable decreto divino para que Abraham estuviera realmente presente para su hijo. Todos nosotros nos enfrentamos a la misma prueba de Abraham. ¿Necesitaremos un momento de crisis para caminar junto a aquellos que amamos? Shabat shalom, La publicación y distribución del comentario del Rabino Heller de Parashat VAIERA ha sido posible gracias a la generosa donación de Rita Dee y Harold (z"l) Hassenfeld. Esta traducción puede ser reproducida citando su origen. Para suscribirse o dejar de recibir el comentario de la parasha del Rabino Dr. Schorsch envíennos un e-mail a UJCL_parasha@yahoo.com. Si quiere dedicar la traducción en memoria de un ser querido o en honor de algun acontecimiento familiar. Escríbanos a UJCL_parasha@yahoo.com Este comentario ha sido traducido por la Unión Judía de Congregaciones de Latino América y el Caribe, con autorización del Dr. Ismar Schorsch, Rector del Seminario Judío de Teología. Esta versión en español no ha sido supervisada por el Dr. Schorsch. Traducido por Inés Baum, de la Congregación Bnei Israel, Costa Rica - Revisado por el Rabino Gustavo Kraselnik, de la Comunidad Israelita de El Salvador. Puede leer la versión original en ingles, en este mismo website. Esta traducción puede ser reproducida citando su origen. |
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