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Comentarios sobre la Torah del Canciller Schorsch |
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V A I E R Á 5 7 6 2
Los
cinco libros que conforman las escrituras más sagradas de los judíos tienen diversos
nombres en diversas lenguas. Solamente el
nombre en hebreo transmite exactamente el contenido y no solo la estructura de estos
libros. Torá significa
enseñanza. Uno de los aspectos de la Torá
que la ha hecho tan atractiva para tanta gente a lo largo del tiempo es que no sóo es una
enseñanza sino que también enseña a enseñar. La
Torá, en sus propios términos, es tanto las enseñanzas de Dios para los seres humanos
como el libro de texto de los hombres para enseñarse mutuamente.
El mejor ejemplo de la
Torá como un documento que requiere de la educación es una línea del Shemá: Estas
palabras que te ordeno hoy... las inculcarás a tus hijos, y hablarás de ellas (Dt.
6:6-7). Aunque no tenemos que esperar a
llegar al Deuteronomio para darnos cuenta de la importancia de la educación. En la parashá de esta semana, en el Libro del
Génesis, Dios dice
sobre Abraham: Yo lo he
conocido, a fin de que mande a sus hijos y a su casa después de él, que guarden el
camino del Señor, haciendo rectitud y justicia la'asot tzrdaka u-mishpat (Gn 18:18-19).
La tarea de Abraham
era proporcionar instrucción en la justicia y en la rectitud, temas, presumiblemente,
aprendidos directamente de Dios. Abraham demuestra que ha aprendido la lección bien
cuando hace responsable al maestro de aplicar Sus propias enseñanzas. Cuando Abraham se entera de la intención de Dios
de destruir Sodoma y Gomorra, usa las mismas palabras que Dios usó para enfrentarlo: ¿Es así que Tú vas a destruir al justo con el malvado?... Lejos
de Ti el obrar de esta manera, que hagas morir al hombre justo(tzadik) con el malvado, y que el justo sea tratado
como el malvado... ¿El Juez de toda la tierra no ha de hacer justicia (mishpat)? ( Gn.18:23-25).
El comentarista
bíblico conocido como Kli Yakar (Efraín ben Aaron de Lunshits, 1550-1619) especula
acerca del razonamiento subyacente en el reproche de Abraham a Dios. Kli Yakar, citando el verso en el que Dios expresa
su intento de descender a ver el clamor proveniente de Sodoma y Gomorra
(Gn.18:21), encuentra un significado más profundo en la respuesta de Abraham a Dios. Abraham razona que si Dios tuviera la intención
de actuar contra las ciudades malvadas a través de mensajeros de destrucción, el
resultado sería que los malvados y los rectos serían destruidos por igual. Estos mensajeros (o ángeles), una vez sueltos en
la tierra, no podrían distinguir entre los justos y los malvados. Pero Dios tenía la intención de destruir las
ciudades él mismo, sin intermediarios, y es claro que Dios sí puede hacer distinciones y
no castigar a los justos junto con los malvados.
La Torá no registra ninguna
respuesta airada por parte de Dios ante el reproche de Abraham. Por el contrario, el Maestro acepta Su propia
enseñanza. Más adelante en esta misma
parashá, se afirma de forma explícita que Dios puso a prueba a Abraham al ordenarle
ofrecer en sacrificio a su hijo Isaac. Aunque
el episodio de Sodoma y Gomorra no se presenta como una prueba, todo parece indicar que lo
era. Dios le dijo, en efecto, a Abraham: Yo te doy la responsabilidad de enseñar
justicia. Es suficientemente difícil
enseñar justicia a otras personas. ¿Puedes
tú elevarte a un nivel de enseñanza aún más alto instruyéndome a Mí? Dios aceptó el reproche de Abraham porque este
reproche no era una falta de fe en Dios sino más bien una prueba de su fe. Abraham no presumió ante Dios; por el contrario,
se mostró obediente. La mejor manera en que
un estudiante puede mantener la fe con su maestro es hacer que el maestro se apegue a sus
propias enseñanzas. Shabbat
shalom
La publicación y
distribución del comentario del Rabino Warshauer de la Parashá Vaierá ha sido posible
gracias a la donación generosa de Rita Dee y Harold (zl) Hassenfeld. Este comentario ha sido traducido por la Unión Judía de Congregaciones de Latino América y el Caribe, con autorización del Dr. Ismar Schorsch, Rector del Seminario Judío de Teología. Esta versión en español no ha sido supervisada por el Dr. Schorsch. Traducido por Inés Baum, de la Congregación Bnei Israel, Costa Rica - Revisado por el Rabino Gustavo Kraselnik, de la Comunidad Israelita de El Salvador. Puede leer la versión original en ingles, en este mismo website. |
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