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Comentarios sobre la Torá del JTS
       (Seminario Teológico Judío de América)

 

VA-YESHEV 5768 
1 de diciembre, 2007 - 21 de Kislev, 5768

Por el Rabino David Hoffman,
Departamento de Avance Institucional del JTS

Traducción de Inés Baum



Siempre me he preguntado por qué, entre todos los personajes de la Torá, los Rabinos le atribuyeron a José el apelativo de ha-Tzadik (el justo). De acuerdo a los Rabinos, ningún otro personaje en todo el Tanáj ha sido merecedor de este atributo. Y sin embargo, ¿qué tenía tan “justo” o irresistible este “héroe”, actor principal en estas últimas cuatro parashiot del libro del Génesis?

Nunca me ha caído demasiado simpático. Pero es claro que los Rabinos vieron algo en esta persona o en su desarrollo, que justificó recordarle como ”ha-Tzadik”. El hecho de que José rechazara los avances sexuales de la esposa de su jefe pareciera ser un listón muy bajo para “rectitud”. ¡Tiene que haber algo más sustancial!

José se nos presenta como un jovencito de 17 años, que trae “noticia de la mala conducta” de sus hermanos a su padre (37:2), menospreciándoles con el fin de ganar el amor de su padre.

Y luego, por supuesto, ¡aparecen sus sueños! Decir que José era un muchacho profundamente interesado en sí mismo es solo el principio de la historia. ¡José casi logra que Narciso parezca un alma sensible!

Podríamos pensar que el haber sido vendido como esclavo por sus hermanos, habría forzado a José a reevaluar su preocupación egoísta y su incapacidad para sentir algo por los demás. Y sin embargo, esta experiencia pareciera haber cambiado muy poco a José, al menos al principio.

Rashi, haciendo eco del Midrash en Bereshit Rabá, explica por qué, en medio del relato sobre la experiencia de José en Egipto, el texto comenta: “Y era José de bella figura y de hermoso semblante” (39:6).

Dice Rashi:

Tan pronto como se vio a sí mismo como gobernante [en la casa de Putifar], comenzó a mimarse con comida y bebida y a rizarse el cabello. Dijo Dios, “¿Tu padre está de duelo y tú te preocupas por el rizado de tu cabello? ¡Enviaré al oso [es decir, ahora enviaré a la esposa de Putifar] tras de ti!”

Las palabras de Rashi no solo explican por qué se dio el desafío moral de la seducción de la esposa de Putifar sino, en mi opinión, también responden a alguna disonancia emocional sentida por el lector de nuestra historia. Jacob sentía tanto dolor que “no quiso consolarse”, diciendo que estaría “enlutado, hasta la sepultura” (37:35), y mientras tanto… ¡José se está dando la gran vida! (39:1-6). El lector escucha, en el comentario de Rashi, su propia voz que dice: “José, ¡¿qué estás haciendo?” ¿Todavía eres trágicamente aquel joven narcisista?”

José tiene poder y ha alcanzado cierto éxito en Egipto. ¿Por qué no envía José un mensaje a su padre? Sin duda, él sabe cuánto dolor le ha causado su ausencia a Jacob.

En un primer nivel entendemos, como José nos lo recordará al final de la historia, que las experiencias de José en Egipto eran todas parte de un plan Divino: “Ahora, pues, no os aflijáis, ni os pese por haberme vendido acá; que para preservar vida me envió Dios delante de vosotros” (45:5).

Pero en otro plano, ésta es una historia sobre un hijo y unos hermanos y un padre. ¿Cómo permitió José que su padre sufriera? Aún más, si todo era parte de un plan de Dios y no había cabida para la fortaleza moral o la sensibilidad emocional individual, entonces, ¿por qué se ganó José el título de “El Justo”? ¿Adónde están el crecimiento personal y la transformación que el lector esperaría encontrar?

Tenemos que esperar hasta el final de nuestro relato. Se nos dice, al comienzo del capítulo 48, que José fue informado de la enfermedad de su padre. Es en este momento donde los Rabinos sitúan la transformación emocional y la superación de sí mismo de José. El Midrash en la colección conocida como Pesikta Rabati dice: ¿Por qué necesitaba José oír que su padre estaba enfermo? ¡Si le hubiera visitado con frecuencia, seguramente ya lo sabría! El Midrash usa este momento (quizás un poco forzado) para identificar la grandeza de José:

El propósito de esto es, no obstante, darte a conocer su rectitud (Tzedko), pues él no quería estar a solas con su padre para que éste le pudiera decir: “¿Qué te hicieron tus hermanos?”, y Jacob se vería provocado a maldecirles.

Como sugerirá el Rambán con base en este Midrash, cuando los Rabinos leen esta historia, concluyen que Jacob nunca fue informado de las “hazañas” de los hermanos. Tal vez él sabía, pero José, aquel antiguo hijo acusetas, nunca le relató los actos de sus hermanos al padre. Si Jacob hubiera sabido los pecados de los hermanos, según imaginan los Rabinos, los hermanos le hubieran rogado a Jacob que les perdonara antes de morir.

Este es el momento tan esperado por los Rabinos. José es capaz de trascender su yo narcisista. José imagina el dolor que le causaría a su padre enterarse de lo que sus hijos hicieron a José, y de cómo estaban dispuestos a causarle tanto dolor a José y a Jacob. Efectivamente, si le contara a su padre tendría su venganza, ¡pero a qué precio! José es capaz de poner a un lado su dolor y deseo de venganza, y perdona a sus hermanos. él ha enmudecido su propio deseo de venganza porque sabe el dolor que le causaría a su padre.

Los Rabinos hacen uso de este momento en la historia para redimir a José. Le adoptan como el paradigma de un hombre capaz de trascender el egoísmo y la extrema insensibilidad para con otros, y transformarse en un hombre que somete algunos de sus sentimientos en beneficio de los sentimientos ajenos. José ya no es más ese adolescente “que se rizaba el cabello”, joven, narcisista; se ha convertido en un modelo del ser humano, que puede crecer y trascender una versión anterior de sí mismo. Es en esta forma como José nos ofrece un camino para la verdadera “rectitud”.

Shabat shalom,

Rabino David Hoffman

La publicación y distribución del comentario del JTS de Parashat Va-Yeshev, por el Rabino Hoffman, ha sido posible gracias a la generosa donación de Rita Dee y Harold (z"l) Hassenfeld.


La traducción del comentario de la Parashá del JTS es realizada por la Unión Judía de Congregaciones de Latinoamérica y el Caribe: http://www.ujcl.org/. Esta traducción puede ser reproducida citando su origen.

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Este comentario ha sido traducido por la Unión Judía de Congregaciones de Latino América y el Caribe, con autorización del Seminario Judío de Teología. Esta versión en español no ha sido supervisada por el JTS. Traducido por Inés Baum, de la Congregación B’nei Israel, Costa Rica - Revisado por el Rabino Gustavo Kraselnik, de la Congregación Kol Shearit Israel, Panamá. Versión original en inglés.

 

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Última actualización:    14 de diciembre, 2007